lunes, 2 de noviembre de 2009

DOMINGO XXXII DEL T.ORDINARIO -B-

PRIMERA LECTURA

Lectura del primer libro de los Reyes 17, 10‑16
La viuda hizo un panecillo y lo llevó a Elías


En aquellos días, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo:
-“Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba.”
Mientras iba a buscarla, le gritó:
-“Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan.”
Respondió ella:
-“Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo ni pan; me queda sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en la alcuza. Ya ves que estaba recogiendo un poco de leña. Voy a hacer un pan para mí y para mi hijo; nos lo comeremos y luego moriremos.”
Respondió Elías:
-“No temas. Anda, prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un panecillo y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después.
Porque así dice el Señor, Dios de Israel:
“La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra.”
Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo.
Ni la orza de harina se vació, ni la alcuza de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN

“DIOS CURA CON EL MISMO INSTRUMENTO QUE MATA”

Es curioso ver cómo Dios dispone las cosas de tal manera que sana con lo mismo que nos mata: ya en el Gn. Muestra el mal entrando en el mundo por una mujer, en la cumbre de los tiempos el BIEN entrará de nuevo por una mujer; aquí nos encontramos Elías perseguido por la reina Jezabel que se ha metido en Israel, ha introducido el mal hasta el punto que ha logrado desviar al pueblo.
Elías tiene que huir y refugiarse en tierra enemiga y allí va a ser socorrido por una mujer viuda y muy pobre, esta mujer se convierte en instrumento de salvación en tiempos de carestía y de dificultad.
Por otro lado, nos presenta el gesto de la viuda que rompe el esquema del nacionalismo y acoge en su casa a un extranjero y enemigo y el renunciar a lo que necesita, que es un gesto de autentica caridad, se convierte también para ella en salvación, con lo que nos queda certificado cómo Dios no es indiferente a cualquier gesto de bondad, que es lo que a Él le compromete.
De hecho Israel no ha dudado en seguir la ideología insolidaria que ha introducido Jezabel y lo ha apartado de Yahvé, en cambio se hace presente en el gesto humilde y sencillo de esta pobre viuda.


Salmo responsorial Sal 145, 7. 8‑9a. 9bc‑10
R/. Alaba, alma mía, al Señor.
Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.
R/. Alaba, alma mía, al Señor.
El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R/.
R/. Alaba, alma mía, al Señor.
Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.
R/. Alaba, alma mía, al Señor.



SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 9, 24‑28
Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos

Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres -¡imagen del auténtico-, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros.
Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces -como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena; si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo-. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo.
Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio.
De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos.
La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, a los que lo esperan, para salvarlos.
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN

“UN SUEÑO HECHO REALIDAD”
El texto presenta la superación de la Antigua Alianza que ha sido como una imagen, una idea, un sueño de lo que debería ser la realidad: era soñar que el hombre, por medio de unos sacrificios, mantuviera contento a Dios y sostuviera de es forma su amistad, pero basado todo en un gesto estructurado por una ley, que es la que indica lo que hay que hacer para mantener contento a Dios..
Cristo ha superado esta dimensión idealista y la ha convertido en una realidad palpable: Dios ha establecido su amistad, su perdón y su acogida para todos y no porque haya una ley que le obligue y lo someta a cumplir unas normas determinadas. Lo ha hecho por pura gracia: Él ha tomado nuestros pecados y los ha destruido, Él ha destruido la página “negra” de nuestra historia y ha inaugurado una página nueva. Por eso el hombre es completamente nuevo, libre, salvado. La acción de Cristo ha cambiado por completo la realidad del hombre.

Aleluya Mt. 5, 3
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.



EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 38‑44
Esa pobre viuda ha echado más que nadie

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo:
-¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Estos recibirán una sentencia más rigurosa.”
Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo:
-“Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.”
Palabra del Señor.

O bien más breve:

Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 41‑44
En aquel tiempo, estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo:
-“Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.”
Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

MONUMENTOS AL “TENER” Y OLVIDOS DEL “SER”
El pasaje del evangelio de Marcos nos muestra las dos caras de la moneda: los ricos y poderosos que buscan el reconocimiento de su situación y eligen el momento en el que su acción sea vista y su imagen sea expuesta para que quede constancia ante todos de lo que son; eso es lo que buscan y eso es lo que desean: que todos los reconozcan, dando de lo que les sobra y pagando con ello el reconocimiento que desean, con lo cual, ellos no necesitan dar gracias de nada a nadie, su situación se creen que la tienen bien merecida.
Jesús hace caer en la cuenta de esa actitud de prepotencia y de orgullo; el contrapunto lo marca la viuda que ha esperado que no haya nadie para llegar a las alcancías del templo y poner en ellas lo que necesita para comer; ha puesto en aquella alcancía parte de su vida que espera sea acogida por Dios y sea Él quien la sostenga, pues tiene bien claro que solo Él puede mantenerla con vida en la existencia.
Resuenan en mis oídos las palabras de Paquita: lo que le sobra cada mes de la comida, la luz y el agua, entiende que no es suyo, que debe darlo para que alcance a todos y todavía siente necesidad de dar gracias a Dios porque le da para que le sobre; ella cobra 500€ de pensión.
Ciertamente, ni el planteamiento de Paquita, y menos el de Jesús tienen hoy aceptación en una sociedad en la que el canon establecido para valorar a la persona es el “TENER”(poder, prestigio, dinero) y el referente o modelo no son aquellos que luchan por hacer este mundo más humano, sino aquellos que acumulan millones en cantidades astronómicas. Por eso vemos cómo, desde pequeños, a los niños se los va preparando para que el día de mañana “TENGAN” un buen porvenir, un buen sueldo, una buena posición, una buena casa, una buena fortuna… lo que menos importa es que sean personas de paz y de bien.
Y estamos viendo cómo la sociedad se va empobreciendo en solidaridad, afecto, amistad, ternura y creciendo en violencia, en soledad, y la gente se va incapacitando para el servicio gratuito, para la amistad, para la confianza, para la comunicación… quedando todo reducido a “amontonar” cosas.
Incluso podemos observar cómo la gente cuando tiene que definirse no dice lo que es, sino lo que tiene, con lo que va dejando ver que no es un cualquiera.
Por eso, la llamada de atención que hace Jesús es formidable en un ambiente como el que vivimos, pues “esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie.” Pues con su vida sencilla es probable que esté haciendo por crear un mundo mejor más que todos los ricos juntos.
Es curioso ver cómo se le hacen monumentos a famosos acaudalados de un pueblo al que jamás hicieron algo por crear unas condiciones mejores de fraternidad en él y en cambio se le hace la vida imposible a una persona que crea puestos de trabajo y ayuda a mantener dignamente a varias familias, o se recluye y se ningunea a un pobre que siempre estuvo colaborando con el barrio y entregó su vida por hacer que la vida entre los vecinos fuera más humana y fraterna.